ley de pareto

Ley de Pareto para la gestión del tiempo

Cuando hablamos de gestión del tiempo, hablamos de ser más eficiente con este recurso tan limitado. Es preciso entonces tomar conciencia del impacto que tienen realmente las actividades del día a día. Es ahí donde podemos aplicar y sacar provecho de la ley de Pareto.

El Origen de la Ley de Pareto:

La ley o principio de Pareto (también conocido como la ley del 80-20) fue planteado por el economista, sociólogo, ingeniero y filósofo italiano Vilfredo Pareto en 1896.

Él observó que el 20% de los italianos poseían el 80% de la riqueza. Esta desproporción fue el origen del concepto de Pareto y que se vería reflejado en diferentes ámbitos de la vida…

La proporción exacta de 20 y 80 no son fijos; podrían ser el 10% y el 90 o el 30% o 70%. La esencia de este concepto es que hay una desproporción marcada. Los valores de 20 y 80 sólo tienen una

simple simetría. Podemos ver en la siguiente imagen la representación de esta proporción inversa, donde “la primera parte más pequeña aumenta a la segunda parte más grande”, como se muestra en gris.

ley de pareto

Como mencionamos, la ley de Pareto se da en diferentes aspectos de la vida, aquí algunos ejemplos:

  • El 20% del tiempo trabajando produce el 80% de los ingresos.”
  • El 20% de las calles soporta el 80% del tráfico”
  • El 80% del periódico tiene el 20% de las noticias”
  • El 80% de las noticias está en el primer 20% del artículo”
  • El 20% de una tienda aglomera el 80% de compradores”
  • El 20% de las personas causan el 80% de los problemas”
  • El 20% de las funciones de una aplicación se utilizan el 80% de las veces”

¿Son malas las desproporciones?

Dependiendo de los casos podría ser que sí, sin embargo, el principio de Pareto no es para definir qué está mal y qué está bien. Sino, sirve para tomar conciencia de cuándo ocurre y poder actuar en base a ello. Por ejemplo, si vas al trabajo por una ruta donde el 30% de este ocupa el 70% de tu tiempo de traslado, eso podría ser malo si es que no encuentras una ruta más fluida. Pero por otro lado es un indicador que te sirve para definir bien tus tiempos y buscar otras opciones como cambiar el horario de tus reuniones o hacer homeoffice. O sea, estas observaciones de desproporción pueden dar lugar a nuevas estrategias.

Si esa desproporción se da en otros conductores, la autoridad de las vías podría intentar desviar el tráfico a otras calles.

Lo realmente importante es tomar acción sobre la ley de Pareto.

4 FORMAS EN LAS QUE LA REGLA DEL 80-20 PUEDE APROVECHARSE PARA SER MÁS PRODUCTIVO:

  1. Revisa tu lista de «cosas por hacer», si no pasaste tu lista previamente por la matriz de EISENHOWER es muy probable que esté llena de muchos pendientes pequeños que realmente no aportan a tus objetivos. Si bien puede resultar satisfactorio verlas concretadas al final del día, la regla del 80/20 sugiere que tenemos que enfocar nuestro esfuerzo en los pocos temas más significativos que nos acercarán más a la meta. No quiere decir que debes acortar tu lista a su mínima expresión, sino que practiques una priorización más efectiva, sobre todo si la lista es inevitablemente larga.

  1. Al evaluar los peligros y obstáculos de tu siguiente proyecto, no todos los riesgos tienen el mismo impacto, identifica aquellos que acumulan el 80% de perjuicio, probablemente sea el 20% o 30% de los riesgos contabilizados. No ignore los demás, sin embargo, distribuye tu atención proporcionalmente.

  1. Como representante de tu negocio (ya sea como empleado o independiente), esfuérzate por comprender las características del 20 por ciento de tus clientes que significa la mayor parte de las ventas e invierta sus recursos en identificar y calificar a clientes similares.

  2. Evalúa también el otro 80% de sus clientes que representa aproximadamente el 20% de su negocio. Hágalo de manera periódica e identifique oportunidades para desprenderse de esos clientes por otros más parecido al 20% principal. Las empresas más grandes suelen plantear dinámicas anuales con el mismo fin.

Cuando evalúes el progreso de tus objetivos a mitad del periodo, céntrate en las pocas metas o actividades más relevantes para su desarrollo o éxito. Al igual que las tareas, no todos los objetivos tienen el mismo nivel de relevancia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *